Decidimos dejar de controlar sus esfínteres.
Je! suena gracioso, pero a nosotros nos generó bastantes angustias. Y a ella creo que también.
Como muchos padres inexpertos o confiados, dejamos a nuestra hija sin pañal durante el verano pasado. Yo pensé que no me importaría que moje y moje
bombachitas hasta que " aprenda".
Fue sin ánimo de apurarla, pero otra vez nos equivocamos. De esto ya hace casi un año.
Y durante este tiempo sin ningún problema ella avisaba cada vez que quiso caca, pero con el pis no. Casi nunca. Solamente pedía en algunas ocasiones cuando estábamos paseando.
El preguntarle constantemente por tema, se volvió reiterado.
A veces iba al baño, y hacía sin problema al sentarla. Otras veces se negaba a ir .
A veces se enojaba y contestaba mal porque le preguntaba yo, después el padre, las hermanas, los abuelos...
La cuestión: ELLA NO ELEGÍA IR, NO LO DECIDÍA
Y la empezamos a notar negada y enojada. También jugaba con muñecas y hablaba diciendo:
- no quedan más pantalones.
UUUUNO ssssolooo!!
La gota que
rebalsó el vaso en varios aspectos
fue el reto de una señorita del jardín cuando
fui a buscarla:
-
contale a mamá que hiciste hoy
Ella con la mirada en el suelo. Silencio
Yo por dentro pensaba:
- que le haya pegado a alguien, pero que no esté haciendo esto por el tema pis... (ya me estaba imaginando)
La maestra dice :
- pis, se hizo pis Y tres veces!
y yo:
- y sí, en casa también . Es normal.
Después me
dio a mi una clase de control de
esfínteres que parece que ella logra
sacándole los pañales también por las noches, y me dijo que el no hacerlo, confunde a los niños.
Durante este año fueron muchos los conceptos que fuimos modificando, mucho el camino recorrido. Ahora
viéndolo desde acá me arrepiento de no haber comenzado el proceso de lectura y preparación para la crianza antes. Aún antes de ser madre.
Pero siempre es buen momento para
reveer actitudes, y ya no tememos "hacerle
mal" si se los volvemos a poner,
muy por el contrario.
Estamos todos mucho más relajados. Y lo más importante Oli juega feliz, tranquila, mucho más tranquila.Después de una nota que el papá escribió en la
libretita diciendo que habíamos decidido volver a ponerle el pañal a
Oli,
liberándola de la presión que veíamos estaba sintiendo... y , aclarando que no nos importaba lo que muchos opinaban sobre esto,
Oli volvió al jardín.
Pero solo por unos días porque fueron muchas cosas las que no nos cerraban.
Desde que dejaron de trabajar las tres maestras, a
Oli no le daban tantas ganas de ir, y aunque a veces
iba, dos
días se quedó llorando. Eso no me gustó así que entre todos decidimos que no vaya más.
Ahora las mañanas son mucho mas relajadas, la hora del almuerzo, las siestas son mas tarde ( y a veces no hay). Estamos viviendo el tema de la educación en casa en carne propia, aunque siento que siempre
fué de esta manera, y los
cambios que tuvimos corresponden sobre todo a horarios y organización.
Hasta marzo estaremos juntos casi todo el tiempo en familia, organizando paseos, salidas,
pic-
nics, jugando en la plaza, cocinando juntas, ordenando la casa, visitando viveros,
zoologicos, jugando con agua,
yendo al museo de ciencias naturales, haciendo las compras y andando mucho en
bici. (porque con la plata que
destinábamos al jardín compramos otra
bici, para tener cuatro y salir todos juntos).
Después, en marzo,
empezará en una escuela libre, que
todavía no se como encontramos y cuyo proyecto nos gustó
muchísimo. Sobre todo por que creemos que es un lugar distinto que busca una educación en comunidad, junto a los padres. Eso no lo
encontrábamos en ningún institución, estatal ni privada.