El papá fue el encargado de remover la tierra. Ludmila distribuyó las semillas. Mi participación fue practicamente escasa en la práctica... pero con mucho sentimiento :)
Teníamos ganas de tener una huerta desde hace mucho tiempo. Empezamos sembrando zapallitos verdes. Teníamos semillas . Pensamos en plantar otras verduras, pero por lo que leímos en las bolsitas de semillas no coincidían con nuestros días de vacaciones ( Ibamos a tener que cosecharlas y no estaríamos en casa para esa fecha) , así que decidimos dejarlas para mas adelante y sí, plantar los zapallitos.
Rápidamente salieron las primeras hojas que todos festejamos. Al poco tiempo también las primeras flores amarillas. Luego debajo de estas los zapallitos chiquitos aparecieron.
Unos días antes de irnos ( yo tenía un montón de trabajo que hacer )...al ir a ver la huertita veo en las hojas de los zapallos una mosquita chiquitisima blanca.
Leí que aparecía cuando no se respetaba la distancia entre plantas al sembrar...es decir sembramos en vez de a 1,50 metros a 80 cm. Y además parece que regamos mucho y las hojas tan cercanas no permitían la evaporación.
Consultamos que hacer, si combatirla o no. Todo lo que nos ofrecían eran insecticidas tóxicos también para nosotros y leía en páginas de internet que era una plaga difícil de erradicar.
Por ahí leí también acerca de la utilización de trampas . Me pareció interesante. Consistía en poner papeles o cintas amarillas, por las que la mosquita se sentiría atraída, untadas con pegamento para que queden atrapadas.
Esa ultima idea hubiera sido la elegida si no hubiese estado tan ocupada esos últimos días, ya que la idea de tener una huerta es consumir alimentos que uno sabe que son orgánicos.
La cuestión es que nos fuimos y allí quedaron los zapallitos y sus mosquitas...
Al llegar nos encontramos con esto:

Al final tienen razón los que opinan que mientras menos cuidados e intervención mejor !!!
Estábamos todos emocionados.
A la tarde invitamos a amigos para cenar zapallitos rellenos ;)
Ahora, comemos zapallitos de la huerta (ya van varias veces porque siguen saliendo). Dos veces al año tenemos limones, en verano la parra del patio chico da sombra y uvas riquísimas (mi mayor antojo ahora que estoy embarazada), y si no llegan a abicharse, tenemos a veces duraznos.
Espero este año poder continuar sembrando, la idea es seguir con cebolla de verdeo, puerro y zanahoria. Como con los zapallitos aprenderemos sobre la marcha. Una huerta es aprendizaje puro, práctico y del cual todos participamos de alguna manera.


mi hijo mi maestro recibo este premio/ mimo.




