28.3.09

Desandar, crear nuevos senderos


Crece dentro mio una nueva vida. Cada día se anuncia en su individualidad. Se mueve dentro mio y con sus movimientos moviliza cada parte de mi ser.
Movilizada. Así estoy. Internalizando los cambios. Buscando abrirme a esta nueva experiencia que me propone la vida. Entregándome al sentir, al dar, al servir. Servir a la vida para su propósito. Servir de alimento y contención de este nuevo ser.
Primero el amor, después la niñez, la inocencia que se acercaba a mi desde esas niñas que acompañaban a mi amor. La maternidad, el camino que tuve que desandar para poder empezar a caminar junto a mi hija.
Ahora este ser pequeñito... cuánto mas traerá?. Qué nuevas visiones?... cuánto aprendizaje, experiencia de vida, conección interior, revolución de pensamientos...
Una niña muy adentro mio necesita a su madre, una madre amorosa, contenciosa, que a su vez supongo, buscó a su madre en su momento y no la tuvo. Cuánta historia de niñas convertidas en mujeres, necesitadas de madre.
Hoy, otras niñas cerca mio. Las que fueron, las que son. Las que hoy somos mujeres. Tanta feminidad rondándome, me llena de responsabilidad. Siento que en mi está la posibilidad del cambio. Desde este lugar hoy, puedo aportar lo mio.
Intento conectarme desde la sinceridad siempre. Es un lugar difícil. Cuando es conmigo, cuando es con otros. Pero sé que es verdadero y a la vez el único desde el que puedo Ser.
Desde aquí, así, nombrando, hablo con mi hija, hablo con las niñas, casi casi mujeres.
Olivia dice que yo tengo un bebé en el útero. La gente se sorprende y a mi me llena de orgullo. Nombrar el útero, sabernos, sentirnos, sexuales. Somos mujeres tenemos útero, tenemos ovarios, vagina, pechos.
Ayer, yo : - Yo quiero que este bebé salga por la vagina
Ella: ay! si, yo también tengo vagina para que salga un bebé. Cuando sea grande voy a tener un bebé !

Planeamos un parto en casa, un parto respetado. Mientras trabajo sobre mis miedos, visualizo y sueño. La entrega, la apertura, el dejar libre el permitir nacer a un hijo.

Y charlo con amigas mias y de mi hermana... y veo con cuánto miedo, con cuantas limitaciones llegamos al momento de ser madres. El útero rígido dice Casilda Rodrigañez.
Y quiero seguir desandando camino, para poder caminar sobre otros. Y desearía tanto que mi hija, y estas mujercitas que me acompañan, vivieran en un futuro una maternidad feliz, un parto confiado y poderoso... y poder hacerlo yo también! :)




17.3.09

Nuestra respuesta

Nara yoshimo

Desde antes de estar embarazada de Olivia pensaba mucho en cómo comportarnos como padres a la hora de los "problemas". Cuando tienen 2 , 3 o mas años frente a los "caprichos", luego en la adolescencia con las " contestaciones".

Y sigo ahora, madre, pensando y tratando en la practica de superarme. Llego a la conclusión de que lo mas importante en estos casos es dejar el ego de lado. Nunca debemos ponernos a la altura de un niño o adolescente. Opto por el callar. El comprender... el acompañar. Y no voy a decir que es fácil. No lo es. Pero somos su ejemplo. Y que ejemplo podemos dar contestándoles como si nosotros mismos tuviéramos su edad.

Este artículo lo publica la Turca en su blog, búsqueda permanente, y pertenece al doctor Carlos Gonzalez:

"Está muy extendida la teoría de que a los niños (2 o 3 años) hay que dejarlos solos cuando tienen una rabieta. Claro, en la versión "progre" del tema se dice que al niño se le deja desahogarse, pero el resultado es el mismo (le dejas solo y llorando) que en la versión tradicional: "no es más que teatro, así que hay que quitarle el público", o en la conductista: "aislado en tiempo de exclusión hasta que aprenda a comportarse como es debido".Quizás parte del éxito de algunas de las teorías de "dejar llorar" viene de una confusión semántica: "no (dejar llorar)" frente a "(no dejar) llorar". Me explico. Cuando yo digo que no hay que dejar llorar a un niño lo que estoy diciendo es que los padres no tienen que hacer una actividad denominada "dejar llorar", actividad que consiste en pasar de un niño que llora y no hacerle caso. Yo no estoy prohibiendo nada al niño, en todo caso estoy "prohibiendo" a los padres que le "dejen llorar". En cambio algunas personas lo que dicen es algo muy distinto, que el niño no debe hacer una actividad denominada "llorar", que los padres deben impedírselo, prohibírselo, incluso castigarlo por ello. Eso, claro, me parece una barbaridad.Es una actitud mucho más extendida de lo que parece.
Miles de veces, en vez de intentar consolar de forma adecuada a un niño (cogiéndolo en brazos, o dándole teta, o preguntándole qué le pasa, o diciendo "pobrecito, qué pupa más grande" o "sana sana culito de rana" o reconociendo el problema "sí, qué rabia, tenemos que irnos del parque porque es muy tarde, menos mal que mañana podremos volver..."), se le dicen con la mejor de las intenciones cosas como "no llores, que te pones muy feo", o "qué vergüenza, un niño tan grande y llorando", o "no llores, que los niños valientes no lloran", o "no llores que pareces una nena" o "me duele la cabeza de oírte llorar", o "este señor se va a enfadar si lloras", o "cállate de una vez", o "me tienes harto con tus llantos".Todos estos son ejemplos, unos más suaves y otros más bestias, de "(no dejar) llorar". Claro, a todos se nos ha escapado alguna vez, y por una vez no tiene importancia; pero imagínense lo que es que cada vez que lloras, sea cual sea el motivo, te digan que te pones feo. ¿Qué va a sentir, cuando sea mayor, una persona educada así? ¿Qué comprensión, qué empatía, podrá sentir por el dolor ajeno, por el llanto de sus propios hijos? Le estamos diciendo que la belleza es el valor supremo, y que uno tiene incluso que reprimir sus propios sentimientos para poder ser "guapo" y por tanto aceptado socialmente.Lo mismo que, cuando dejamos solo a un niño con una rabieta, cuando deliberadamente nos vamos de la habitación, o lo enviamos sólo a una habitación, le estamos enseñando que el dolor no es socialmente aceptable, que una persona bien educada no "se deja llevar" por sus sentimientos en público.Otra cosa sería un niño mayor (o adolescente) que deliberadamente se va a llorar solo. También hay que demostrarle que tiene derecho a aislarse, si eso es lo que desea. No salgas corriendo detrás, no le digas que "es de mala educación" y que "no puede levantarse de la mesa"... pero puedes, al cabo de un tiempo prudencial, acercarte, decir algo, y seguir o retirarte según su respuesta.
Cuando mis hijos tenían rabietas, lo probaba todo. Es cierto que en algunos casos parece que no quieran ser consolados: si les hablas o les preguntas, lloran aún más fuerte o te insultan, si intentas cogerles en brazos se resisten y patalean, si les tocas te pegan. En esas circunstancias, es muy humano sentir la tentación de decir: "¿Y encima me pegas? ¡Pues me voy y te j....! ¡Yo no tengo por qué aguantar esto!" Sentimiento que muchos intentarán racionalizar (pues la capacidad del ser humano para engañarse así mismo parece ser aún mayor que su capacidad para dejarse engañar por otros) con argumentos como "es mejor que se desahogue" o "no es un castigo, es aplicar las consecuencias lógicas, debe aprender que si insulta y pega nadie querrá estar con él". Es muy humano reaccionar así, pero ¿no es un poco "infantil"? ¿No debería un adulto, que encima es padre, tener más herramientas que un niño de tres años para canalizar la ira y para mantener la compostura en situaciones difíciles?Es un poco como si hubiera un individuo de pie en una cornisa, amenazando con tirarse de un octavo piso, diciendo a los bomberos: "si se acercan, me tiro", y los bomberos dijeran, "bueno, hemos hecho lo que hemos podido; si se pone en plan imbécil no tenemos por qué aguantarle las impertinencias" y se fueran.Supongo que cada niño es distinto, y que cada familia encontrará su propia estrategia. A nosotros nos iba muy bien, en las rabietas más terribles, alejarnos un poco y ponernos a hablar del niño en voz alta: "¿Sabes, Mamá, que ayer llevé a María a ver a Abuela? - ¿Ah, sí, fuisteis a ver a Abuela? - Si, y María estuvo ayudando a Abuela a preparar un pastel - ¿María ya sabe cocinar? - Sí, lo hizo muy bien, dijo Abuela que nunca había quedado la masa tan bien revuelta, sin ningún grumo de harina..." A medida que vamos hablando, notamos como María deja de llorar para poder oír mejor. "¿Y con qué hicieron la masa del pastel? - Pues con harina, leche, huevos, levadura, y... a ver si me acuerdo, había otra cosa..." Y de pronto María interviene: "-Y limón rallado, lo rallé yo". A partir de ahí, la rabieta puede darse por concluida, siempre y cuando los padres sigan disimulando un rato y eviten la mezquina tentación de vengarse: "Ah, conque ahora hablas, creí que sólo sabías llorar", o "No me interesa lo que digas, si tú no me querías oír a mí, yo tampoco te quiero oír a ti", o "Ahora que has dejado de llorar, ¿me puedes explicar qué te pasaba?"...Es asombroso la cantidad de padres que sienten (sentimos) la ridícula necesidad de decir la última palabra, de ajustar cuentas, de dejar bien claro quién se ha portado mal y quién se ha portado bien, la necesidad no sólo de vencer, sino de humillar al vencido. Que el mentiroso confiese, que el culpable pida perdón, que el desobediente obedezca... Supongo que son frustraciones sin resolver de nuestra propia infancia, que nos creemos con derecho a exigir de nuestros hijos absoluta sumisión porque sabemos que jamás la obtendremos ni de nuestros padres, ni de nuestro cónyuge, ni de nuestros amigos, ni de nuestros jefes, ni de nuestros subordinados, ni del gobierno... "

Y al leer a Carlos Gonzalez, ( " no debería un adulto, padre, tener mas herramientas que un niño de tres años para canalizar la ira y para mantener la compostura en situaciones difíciles?" ), me viene a la memoria otra lectura que hice hace un tiempo en el blog de Mar, Tamomolt.
Todavía resuenan en mi mente estas palabras:

"Los hijos son un desafío.
Un desafío a nuestra madurez, a nuestra inteligencia, a nuestro corazón y a nuestra capacidad de aprendizaje.
Los valores de una paternidad sana y responsable son básicamente cuatro:
Sinceridad con uno mismo y los demás. Capacidad de autocuestionarse y dominar el orgullo. Flexibilidad. Capacidad de aprendizaje.
Medita un segundo sobre ti mismo y las anteriores cualidades, valórate como padre del 0 al 10 en cada una de ellas.
Valora a tus propios padres en relación a cada una de ellas.
Los hijos vienen para avanzar, para aprender de nosotros, para enfrentarse con mejores armas al mundo que les toca vivir."

Una parte de las mas importantes, en la tarea de ser padres, debería ser el trabajo personal con uno mismo. El buscarse hurgando hasta lo mas profundo hasta hallarse. Sinceramente, lo mas fluidamente que nos sea posible. Y al vernos, reconocernos en esas nuestras debilidades, incapacidades, miedos. Para poder renacer de entre las sombras.


14.3.09

Desde la que soy (hoy)

Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.
Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.
Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.
Estas mujeres, sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la “niña buena”, la “mujer decente”
la Gioconda irreprochable.
Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.
En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-
transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
-en horas de oficina-
y rompí lazos inviolables
y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.
No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,
plena.
Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser.


Gioconda Belli

13.3.09

Actividades

Algunas de las actividades que estuvimos compartiendo por estos días, consistieron en, hacer burbujas; ir a la librería de nuevos y usados y pintar y reconocer mapas.

Las burbujas las teníamos planeadas para el cumpleaños, pero como surgieron espontáneamente otros juegos , dimos rienda suelta a ellos y las burbujas quedaron para otro día.


Una tarde de lluvia las preparamos. Con un colorante para jabón, agua y un poquito de glicerina. Leí que así eran mas grandes y fuertes. Y sí, es así.

Ustedes, mirando las fotos, pueden opinar quien se divirtió más, papá u Olivia ???


Otro día fuimos a la librería, con la intensión de conseguir algunas revistas o libros viejos que sirvieran para recortar. Porqué será que siempre termino comprando otra cosa?.

De todas formas estoy contenta ya que encontré un libro con unas ilustraciones hermosas. En realidad son fotografías de muñecos en carta pesta o alguna masa que no logro reconocer montados sobre collage de papel.

El tema: la astronomía.

El cuento se llama Clara está en la luna.


Cada vez que elijo un cuento para Olivia leo rápidamente muchos antes de decidirme. Miro las ilustraciones (porque son mi debilidad), y busco que el vocabulario sea claro, pero no adaptado a una determinada edad. Prefiero leerle como le hablamos, sabiendo que entiende. En general prefiero historias no demasiado cortas, y que, ya sea por el tema o por palabras hagan referencia, a algo que previamente vivió, le interesó, o preguntó.



La luna es en especial, algo que le gusta mirar. La observa de día y de noche. La busca cuando no la encuentra. Analiza su forma. Y como Clara, el personaje del libro, la describe "redoooonda" o "chiquitiiita". También, al igual que Clara, mira el cielo y cuando hay nubes pregunta si va a llover o saca sus propias conclusiones.


("Yo estoy en la luna, mirá!")

Estoy planeando a partir del libro otras actividades para continuar experimentando y sacándole el jugo al tema, aprovechando su interés.

Un blog interesante que crearon Maria, Maite, Sandra, Javi y Silvia, es: los niños y las estrellas. Allí se pueden encontrar enlaces y algunas de las actividades que están compartiendo con sus hijos y que rondan estos temas espaciales. Seguramente haremos algunas de ellas pronto. La vidriera del sistema solar en la ventana les quedó estupenda! Especial para ser observada a la noche.

Otro interés, por estos días de Olivia parecen ser los mapas.
Vio en la tele, en una publicidad, el mapa de Argentina, y dijo: - mirá, ahí vivimos nosotros!!
Unos días antes frente al planisferio que está pegado en la pared del comedor dijo lo mismo pero señalando América del sur. Así que le expliqué que esa no era Argentina sino América y que argentina estaba en América. Ahora le cuenta a todos que esa es América del Sur !

Ayer pinté un planisferio con los continentes y lo pegamos al lado del otro con división política. Y le señalé los continentes pintándolos con distintos colores. Ella pintó parte de los mares. Y hace de cuenta que lee en el político " América"; " acá está el mar, no se puede tomar" ;" acá dice hielo."

Una idea que vi en un blog ( pido perdón porque no anoté cual fue, y no lo volví a encontrar) es recortar imágenes que identifiquen a cada uno. Personas, fauna, paisajes, etc.

Veremos como sigue y hasta donde, y por donde, va su curiosidad.
Y cuando llueve... como ayer... Olivia baila bajo la lluvia, se lava el pelo, chapotea, se lava la cara y se ríe mucho.




Al final: - "Cha, chan! ya está mamá, ya terminé!"


4.3.09

3 años



El 28 de febrero, hace tres años, a la madrugada, desperté después de haber soñado que le daba la teta a Olivia. Ella aún estaba en el útero. La sensación de alegría y emoción me inundó, sentí como los canales del pecho se iban llenando de leche y como Olivia succionaba.
Un rato mas tarde fui a internarme para que me practiquen una cesárea programada el día anterior, porque: "Oli es chiquita...y ... ahora tenés un bebé sano... si no te internás ... " (¿?!)
Así fue que Olivia nació a las 13, 42 (con 35 dice el papá..JE!!). El médico "me hizo el favor" y el papá estuvo presente.
Apenas la tuve en mis brazos, la puse en el pecho al que ella se prendió instantaneamente. Mi sorpresa fue enorme al sentir que la sensación era igual a la del sueño a pesar de que yo nunca antes había dado la teta.
El sábado pasado festejamos y recordamos ese día

Lo hicimos al medio día. Bastante calor. Estuvo bien no haber desarmado la pileta.
Oli, hacía días que venía emocionada preparando las cosas, eligiendo globos, muñecos para la torta. ( quería a los Simpson... no se para que pregunté !! eran carísimos y no servían ni para muñecos después. Descartados!)
Todos los días cantaba el feliz cumpleaños, nombraba a quienes había invitado y pidió una piñata: " que no haga PUM!!! porque me asusta ". La tía que vive en Madryn le contó que hay unas de cartón con forma de cajitas que no asustan. Esa conseguimos. Es mucho mas sosa que la tradicional... y los caramelos cayeron todos juntos en el mismo lugar...pero...
Alquilamos un inflable.
Preparamos comida que tratamos que sea un poco mas sana que las que comunmente se ofrecen en los cumpleaños. Hice sandwinch con formitas, tarta de espinaca, tarteletas, empanadas; dos amigas colaboraron y trajeron unas pizetas caseras y 2 piononos de atún. Servimos tomatitos cherry, que los chicos celebraron como los sandwich de forma.

La torta la hizo su hermana mayor, y le salió riquisima.
Entre las dos hermanas y sus amigas, "grandes" exprimieron las naranjas para el jugo.
Los chicos jugaron libremente por toda la casa. En el jardín del fondo en las hamacas, el tobogán y en la casita. Con los juguetes que había y con algunos que recién le regalaban. En el comedor de casa y en el living, con un órgano electrico, flauta y xilofón.



Despúes se metieron en la pileta. Al salir comieron refrescantes melones y sandías que resultaron un éxito total!!


Sopló las velitas (éste es el primer año que se anima) con todos sus amigos alrededor, mojados, despeinados , en malla y risueños. Primero ella y después todos los que quisieron.




Los papás de los invitados se quedaron también casi todo lo que duró el cumple y charlamos sentados en el pasto a la sombra.





Un par de observaciones para este año: la primera la comprobé en los anteriores ya... los chicos saben divertirse...y no necesitan organización, animación, o algo parecido. Las otras... la música no tiene por que estar a todo volumen; y si se les presentan los alimentos en forma divertida, decorada y colorida, formando parte del juego, puede planearse un festejo algo mas saludable. Esto último fue una experiencia nueva, y no tenía mucha idea como iba a salir... Quien quiera animarse a ir cambiando la costumbre de servir solo papitas fritas, chizitos, panchos y hamburguesas, que lo haga. Funciona. Otras opciones pueden ser quesos en trozitos, huevitos duros o rellenos con caritas, zanahorias hervidas en bastones, choclos con pinches o en rodajas chicas (tardan lo mismo que hervir salchichas), Frutas como banana, sandía, melón o frutillas.


Cada nuevo año de Olivia, es ocación de encuentro y festejo descontracturado. Queda mucho que limpiar y ordenar después, es verdad ... pero no lo cambio por ninguna casita por hermosa que sea, amo festejarlo en casa.


3.3.09

fotos de las vacaciones




Este año las vacaciones de verano las pasamos en Puerto Madyn, Chubut. Patagonia Argentina.

Madryn es una ciudad que queda al este de la provincia de Chubut. Tiene playas de agua fría pero cristalina y al estar ubicada en un golfo ( Golfo Nuevo), el mar parece una gran pileta casi siempre sin olas muy tranquila sobre todo para que los niños disfruten sin necesidad de estar con los padres al lado todo el tiempo.
Allí pasé, yo, toda mi infancia. Desde los 5 años hasta los 18. Y desde los 10 viviendo en una casa a media cuadra de la playa. Por esos años además Madryn no era el centro turistíco que es ahora por lo que en las playas había menos personas. Este año fuimos casi todos los días a las que están más alejadas de la ciudad. Algunas especiales para bucear, por tener rocas con mucha vida marina, y ser de aguas mas profundas.
Estas son algunas fotos que sacamos.









También pasamos 2 días en Playa Unión, cerca de Rawson, capital de la provincia. Aquí es mar abierto y al subir la marea hay muchas olas. Pero estas fotos corresponden a una mañana con marea baja, que dejó a la vista arena y aguas calmas.



Solo estabamos Olivia, yo... y el bebé.

( la panza se ve tan grande porque la saqué yo misma, desde cerquita)

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