6.7.09

Engripada

Pasaron muchos días desde mi última entrada. Algo sucede en mi, al comienzo y al fin del embarazo. Supongo que responde a una necesidad natural de meterme hacia adentro.
No tengo ganas de sentarme frente a la compu, por lo menos no mucho tiempo.

Para colmo hace dos semanas que estoy atravesando una gripe muy fuerte. Empezó unos días antes de la "preocupación" general por la gripe A, y se me complicó un poco porque tuve broncoespasmo.
Cuando transcurría el dia cuarto aproximadamente, en los medios explotó el tema, de una manera que asustaba. Para colmo estando embarazada, a pocas semanas de la fecha probable de parto... era grupo de "riesgo". Por suerte fui muy bien atendida y contenida,por el mismo médico que nos acompaña en el embarazo. Mi fiebre casi siempre era de 38 grados o un poquito mas, pero bajaba de a ratos y no era constante. No tuve síntomas de dolor general muscular, ni vómitos. Como dije , estuve contenida y prestó el médico mucha atención a estos síntomas clínicos, pero sin paranoia.
Hoy hace días que estoy sin fiebre, me duele mucho la espalda porque tosí mucho. Mi mayor miedo era que se desencadenara el parto en estos días, ya que no tenía nada de fuerza. Pero mi cuerpo sabio sabe esperar y seguramente encontrará el momento adecuado, para semejante acontecimiento.
Siro estuvo siempre bien. Su papá escuchaba sus latidos apoyando el oído en mi panza, y los controlaba con cronómetro. También tomaba mi pulso, mientras usé broncodilatadores, y me preparó muchisimas ollas de agua con sal, para que me vaporice. Ahora me hace masoterapia, que consiste en dar golpecitos en la zona de los pulmones, para aflojar mucosidades, y Olivia lo acompaña.
Oli, pasó mas tiempo con su abuela paterna. Los primeros días, el papá no fue a trabajar, pero luego, cuando volvió a la rutina laboral, al despertarse, la cambiaba y se iba un rato con ella, porque yo no tenía fuerzas ni para contestarle cuando charlaba ( que es tooodo el tiempo). El primer dia que le dije si quería irse un rato a la casa de los abuelos, me miró como dudando, y no le gustó mucho la idea, pero al aclararle que era porque "mami no se sentía bien, por la tos y la fiebre", pero que su hermanito todavía no iba a nacer, aceptó contenta. Parece que valió la aclaración!


Debido a la emergencia sanitaria que decretó el país, las clases terminaron unas semanas antes del receso normal correspondiente a las vacaciones de invierno, y estas se alargaron bastante. Olivia de todas formas hacia una semana que no estaba yendo a su escuelita, porque se veían muchos chicos engripados o con fiebre y yo preferí que se quede en casa. A pesar de lo cual tuvo fiebre dos días salteados, igual !

Me sentía mal por no poder atenderla, jugar con ella o darle lo que me pedía; cosas como ponerle sus discos, leerle cuentos, hacer masa, o cocinar juntas. Pero como de todo se aprende, fueron días en que ella compartió con sus abuelos y sus primos, juegos y salidas. Una de ellas fue el ir por segunda vez al cine, por ejemplo ( la primera había sido con los chicos de la escuela). Y yo la sentí independiente, grande, crecida, interesada por el entorno. Y también disfruté de su tranquilidad habitual para jugar adentro, tantas veces sola y concentrada; de su madurez para escuchar y entender por donde pasaba la situación. Para mi fueron días de aprender a soltarle la mano y permitirle salir al mundo, sin tener casi protagonismo. Y pienso que eso también se da de esta manera por algo, justo este último mes de embarazo.

Los roles que ultimamente la vemos desempeñar en sus juegos tienen que ver con la próxima llegada de su hermanito. Algunas veces ella es una mamá prolífera con hasta 10 hijos, entre los que están sus osos y muñecos de tela ( los blanditos, como ella los llama), a los que les da la teta y acuna mientras los acomoda para dormir uno al lado del otro.
Otros días es ella la que vuelve a ser bebe, al punto de pedirme teta a mi. Y cuando la acurruco en mis brazos jugando a que le doy, me dice que: "así no!" , que:" con la remera levantada", quiere. Tengo que reconocer que tiene muy claro el papel, le sale de maravillas. Mueve los brazitos, hace sonidos para comunicarse, llorisquea y estira las piernitas. También busca acurrucarse en cajas pequeñas que son sus cunitas, e improvisa chupetes con cualquier juguete.
-" Dale que soy bebe??"


A mi estos días de enfermedad me acercaron a mis propios límites, y pienso que todavía quedan temas por aflorar. Me dio mucho que pensar, asociándolo al parto, el tema de dejarse atravesar por el dolor, el respeto al cuerpo sabio, a los tiempos naturales.
También pasé noches sola, en el sillón, porque era la única forma en la que podía dormirme. Sentada. Y me reconcilié con mi casa, reformada a medias, aún con paredes por pintar, calefactores por instalar, y tantas cosas que sentía que debían estar listas antes de la legada del bebé. A través de todos estos días, la fui sintiendo cálida y propia, así como estaba. Y pasaron los 15 días, casi sin que los notara, mientras yo la habitaba las 24 horas.

Hoy voy a ir a comprar unas telas, porque tengo ganas de coser una mantita y algún portabebe. Ayer compre unas agujas para tejer. Me volvieron las ganas de crear! y Domi limpió el taller, porque había dejado 2 cuadros ya pintados a los que solo les falta hornear.
Estoy contenta, mi cuerpo tiene fuerza de nuevo, y espero pasar estos días en casa lavando ropa chiquita, cociendo y tejiendo. Esperando a Siro :D .
Anidando!

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