Hace ya casi 6 meses decidimos, aprovechando el buen clima, que Olivia esté sin pañales. Lo hicimos sin pensar demasiado y tratando de no darle tanta importancia. A la noche, para dormir se los volvíamos a poner.
Al principio pensamos que rápidamente se iba a adaptar, ya que retenía el pis bastante y si la llevábamos al baño, se sentaba en el inodoro y hacía pis sin problemas. Con la caca,mejor aún, avisaba y siempre llegaba.
Eso en casa... en el jardín retenía muchísimo y después hacía de a poquitos...por lo cual casi no alcanzaban las mudas de ropa.
El tiempo pasaba y Oli tenía días bárbaros y otros en los que era imposible encontrar un pantalón que no estuviera para lavar, para planchar o en la soga húmedo...sobre todo cuando aun siendo verano tocaban días de lluvia.
Nosotros nos replanteábamos si habíamos hecho mal ... si nos habíamos adelantado... se veía tan madura en tantas cosas que creímos que estaba bien y como no pensábamos presionarla para nada....Pero la verdad, tengo que reconocerlo, hubo días en que la paciencia mía estaba en el límite y le decía:-"...Otra vez Olivia!! ,en el baño el pis..."
Le compramos un cuento que le encantó, Federico se hizo pis. Lo pedía todo el tiempo, lo buscaba antes de ir al baño...( a veces por toda la casa), y recién cuando lo encontraba iba.
A veces, mientras Oli estaba concentrada dibujando o jugando yo veía al pantalón cambiar de color, humedeciéndose y le avisaba: - te estás haciendo pis...
A lo cual ella contestaba: - no ...
y lo más tranquila se miraba o se tocaba dándose recién en ese momento por enterada de la situación :
- ah, si !
Bueno, entre lo observado y lo mucho que fui leyendo sobre el tema, llegué a la magnífica conclusión que no lo hacía a propósito y que todavía faltaba... Con lo cual decidí que la paciencia era lo único que serviría, no decirle nada de nada. Acompañarla y cambiarla.
Justo en eso estábamos, cuando un día, al llegar al jardín a buscarla, una de las guías me comentó que había estado hablando con Oli sobre el tema del pis (había cambiado ese día 3 pantalones en 3 horas). A mi me agarró medio mal parada, pero por tonta, nunca sé contestar rápido cuando alguien me sale con una que no espero.
Le dije que para mi,Oli todavía no estaba lista,que en casa era lo mismo y que había que tener paciencia...
Pero volviendo a casa en la bici y con mi hija atrás , yo hablaba sola.
Después de una charla larga con el papá me dí fuerza para ir al otro día a hablar con las guías sobre el tema. No quería que se la presionara, quería decirles que estábamos convencidos que eramos nosotros los que habíamos sido irrespetuosos con su tiempo, y que por esto ahora cambiábamos tanta ropa, que quería que tuviéramos la misma forma de proceder tanto en el jardín como en casa.
Para mi sorpresa, o no tanto, me encontré con alguien que también muy respetuosamente me escuchó y estuvo de acuerdo.
A partir de ese día increíblemente la situación mejoró a pasos agigantados. Olivia pide pis casi todas las veces. Y en casa ahora no cierran los cajones.
Qué sucedió...no lo sé del todo, pero creo que debe haber sentido más contención.
Sigo preguntándole a veces, cuando pasan las horas, si quiere ir al baño pero respeto si dice que no.